Indonesia 1981-1984
Os situaré un poco. Tenía once años cuando mi padre, por motivos laborales, comenzó a viajar a Indonesia. Por aquel entonces lo único que me preocupaba era adaptarme a mi nuevo colegio en Madrid, tener y mantener amigos, salvar mi colección de libros de las manos de mi hermano menor, seguir asombrada las evoluciones de mi hermana pequeña, entonces de un añito, y crear a medias una novela de acción con mi mejor amiga Verónica.
Indonesia era ese lugar al que se iba mi padre durante meses. Y de donde volvía cargado de fotografías e historias, tostado por el sol.
Dos años después, mi padre no podía seguir yendo y viniendo, necesitaba quedarse allí, por lo menos, tres años seguidos. Así que toda la familia hizo las maletas. Sitio nuevo, colegio nuevo, amigos nuevos...o eso esperaba.
Mientras tanto, me hice mujer, había empezado a ir al cine y había visto La guerra de las galaxias, El imperio contraataca, Fiebre del sábado noche y Grease. Había entrado en plena adolescencia. Escribía poesías completamente ilegibles, leía a Emilio Salgary y a Julio Verne mezclados con novelas de crímenes y misterio de Agatha Christie, Conan Doyle, Edgar Wallace y muchos más. Adoraba jugar al tenis, correr, jugar al baloncesto...Y tener el pelo por la cintura.
Y llegó la navidad del año ochenta a ochenta y uno. A mitad de curso. Estaba a punto de acabar octavo, me gustaba un chaval alto y de pelo negro de clase, al que no era indiferente, Verónica y yo éramos inseparables. Y llevábamos meses preparando y soñando el viaje de fin de curso a Italia. Nunca he vendido tantos bocadillos de tortilla como en aquel año.
Esa navidad nos mudamos de casa, dentro de Madrid. Pasaríamos la Nochebuena en ella. Tenía jardín y era enorme. Pero no la habitaríamos hasta muchos meses después...el día de Reyes de esas mismas navidades ya estaríamos en nuestro nuevo destino: Dumai, Sumatra, Indonesia.
Mi hermano tenía siete años y mi hermana tres.
Lo difícil al preparar un viaje de este tipo, en mi burbuja personal, fue decidir qué llevarme y qué dejar atrás. Argh, y no quería dejar atrás nada de nada. Pero no servía de nada quejarse.
Dos días antes de salir, me corté el pelo, hice acopio de todos los bañadores que pude, reuní mis libros favoritos y empecé a despedirme de mis amigas.
Seguimos la ruta Madrid-Amsterdam-Dubai-Singapur. Como las cebollas, perdiendo capas a medida que nos acercábamos al calor. La primera parada, en Amsterdam, fue de una tarde y una noche. Recuerdo todavía el nombre del hotel: Sonesta. Recuerdo también que paseamos por la plaza Damm y cenamos en un restaurante que conocían mis padres. Me gustaría volver, aunque nunca se cruza el río por el mismo tiempo...
La llegada a Singapur, tras tantas horas de avión, fue un alivio. Supongo que mis padres serían los más aliviados, con mi hermano preguntando cuándo llegábamos constantemente mientras todas las azafatas del avión se le acercaban intentando distraerle...y mi hermana loca por bajarse del asiento a recorrer ese nuevo espacio tan raro y lleno de gente.
Volveríamos a Singapur años después, pero nunca olvidaré aquella primera impresión que mi padre quiso que fuera especial. Madrid es una ciudad grande, extensa y variada...pero aquello es...otra dimensión. No en vano lo equiparan a Nueva York. Rascacielos, algunos de los mejores hoteles del mundo, grandes puentes colgantes que unen el continente con la isla, prisas, grandes masas de gente por todas partes...y una limpieza, un brillo, una educación que dejarían marca en mí. Fuimos al cuarto mejor hotel del mundo, el Shangry La. Realmente era el paraiso. Creo que fue entonces cuando mi padre empezó a pensar que a lo mejor se había pasado intentando darnos buena impresión...porque Dumai no tenía nada que ver con esta megapolis.
Para nuestras mentes impresionables aquello era incomparable. Y las sensaciones nuevas, tantas y tan de golpe. Hace calor, mucho calor. Y hay mucha humedad en el aire. Puedes ver orquideas casi en cualquier rincón, de todos los tamaños y colores. Y los olores y colores son muy penetrantes.
La gente, muy amable. Amable de verdad, con un trato realmente agradable, siempre sonrientes, atentos, dispuestos a complacerte, ayudarte, indicarte. Eso era algo nuevo para la jovencita de trece años que yo era. Demasiada atención que llegaba a ser abrumadora.
Un día en Singapur no nos dio demasiado de sí para abarcarlo, pero creo que no lo olvidaré ni con las impresiones posteriores.
Al día siguiente tomamos un avión más pequeño que todos los anteriores, Jumbos, Boeing 747..., y por fin, nos acercamos a Sumatra.
Desde el aire es como si vieras una moqueta verde, tan tupida es la selva. Y de pronto, una gran serpiente espejada de sinuosas curvas dividiendo en dos todo el paisaje. Según te acercas a zonas poblada, comienzas a ver grandes extensiones con diferentes tonos de verde, más ralas, alguna linea oscura que es una carretera de tierra apisonada y alquitranada, algún tejado de chapa, jardines, calles...y, finalmente, un edificio un poco más grande que los demás en el que aparecen, enormes, las letras: Pekan Baru Aeropuerto Internacional.
Con su cafetería cercana y todo.
Tras estar en Singapur, aquello nos parecía...raro, cuando menos. Pequeñito, casero...
This trip was for all my family, for me, a milestone in our lives.
I will place you a little.
I was eleven years old when my father, for labor motives, began to travel to Indonesia. For that time the only thing that worried me was to adapt myself to my new school in Madrid, to have and to support friends, to save my collection of books of the hands of my minor brother, remained amazed the evolutions of my small sister, one year old, and to create by half a novel of action with my best friend Verónica.
Indonesia was this place to which my father was going away for months. And wherefrom he always returned loaded with photography and histories, toasted by the sun.
Two years later, my father could not keep on going and coming, needed to remain there, at least, three followed years. So the whole family did the baggage. New place, new school, new friends ...
Meanwhile, I became a woman, I had started going to the cinema and had seen The star wars, The empire counter-attacks, On Saturday fever and Grease. I had entered full adolescence. I was writing completely illegible poetry, was reading Emilio Salgary and Julio Verne mixed with novels of crimes and mystery of Agatha Christie, Conan Doyle, Edgar Wallace and many more. I adored playing tennis, running, playing basketball... And having my hair till the waist.
And there came the Christmas of the eighties to eighties and one. I was on the verge of finishing eighth grade, I liked a tall lad and of black hair of class, to whom I was not indifferent, Verónica and I were inseparable. And we were going months preparing and dreaming the trip of end of course to Italy. I have never sold so many snacks of omelette like in that year.
This Christmas we changed of house, inside Madrid. We would spend the Christmas night in it. It had garden and it was enormous. But we would not inhabit it until many months later ... the Epiphany of the same Christmases we would be already in our new destination: Dumai, Sumatra, Indonesia.
My brother was seven years old and my sister three.
The difficult thing, on having prepared a trip of this type, in my personal bubble, was to decide what to take and what to leave behind. Argh, and I did not want to leave behind nothing at all. But complain was unusefull. Two days, before going out, I cut the hair, did gathering of all the swimsuits that I could, I assembled my favorite books and started saying goodbye of my friends.
We continue the route Madrid-Amsterdam-Dubai-Singapur. As the onions, losing layers as we were approaching the heat.
The first stop, in Amsterdam, was one evening and one night. I remember still the name of the hotel: Sonesta. I remember also that we walk along the square Damm and have dinner in a restaurant that my parents knew.
I would like to return, although the river never crosses in the same time... The arrival to Singapore, after so many hours of plane, was a mitigation. I suppose that my parents would be the most relieved, with my brother asking when we were coming constantly meanwhile all the stewardesses of the plane were approaching trying to distract him ... and my crazy sister for bending the seat to cover this new space so rare and full of the people.
We would return to Singapore some years later, but I will never forget that first impression that my father wanted that it was special. Madrid is a big, extensive and varied city ... but that one is ... another dimension. Not in vain they compare it to New York. Skyscrapers, some of the best hotels of the world, big suspension bridges that join the continent with the island, hurries, big masses of people throughout ... and a cleanliness, a sheen, an education that they would leave mark in me.
We were to the best quarter a hotel of the world, the Shangry La. Really it was the paradise. I believe that it was then when my father started thinking that perhaps he had passed trying to give us good impression ... because Dumai had not anything in common with this megapolis.
For our impressive minds that one was incomparable. And the new sensations, so many people and so suddenly. It is hot, a lot of heat. And there is great moisture in the air. You can see orchids almost in any corner, of all the sizes and colors. And the smells and colors are very penetrating. The people, very kind. Kind really, with a really agreeable dealing, always smiling, attentive, ready to like you, to help you, to indicate you. This was something new for the thirteen-year-old youngster that I was. Too much attention that was becoming overwhelming.
One day in Singapore did not give to us too much for including it, but I believe that I will not forget it not with the later impressions.
On the following day we take a plane smaller than all the previous ones, Jumbos, Boeing 747 ..., and finally, we approached to Sumatra. From the air it is as if you saw green, so dense carpeting it is the forest. And suddenly, a big glossy snake of sinuous curves dividing in two the whole scenery. As you approach zones populated, begin to see big extensions with different tones of green, thinner, some dark line that is a highway of rolled and tarred ground, some roof of sheet, gardens, streets ... and, finally, a building a little bigger than the others in that the lettering appears, enormous: Pekan International Baru Airport. With his nearby snack bar.

16 Comments:
Es impresionante imaginar el cambio. Me gustaria tener la oportunidad de cambiar de pais al menos una temporada.
Un beso
Pasamos allí tres años. Y realmente no regresé emocionalmente a España hasta seis o siete años después...Sí, el cambio fue tremendo.
Y mi cuerpo me pide seguir viajando, noto el prurito cada tres o cuatro años, estoy nerviosa, inquieta, me falta algo...
Ojalá se cumplan tus deseos, siempre, preciosa.
Increíble, sist, creo que nunca hemos llegado a hablar de las impresiones que se nos grabaron allí..
Me va a encantar seguir pasito a pasito tu viaje, compararlo con los pocos destellos brillantes de memoria que me quedan de aquellos años, y volver a tragar esa rabia que me queda de haber conocido el exotismo vestido de gala y no poder bucear en mi recuerdo.
Ay, algún día yo también te dejaré leer mis recuerdos.. si soy capaz de enlazarlos, son demasiado difusos y espontáneos al dibujarlos con tan poco años jejeje
Muacks
Que podría decir sobre esto... la primera palabra que me viene a la mente es, lamentablemente, envidia. Creo que es una experiencia vital apasionante. Por otra parte somos afortunados, podemos rozar vuestra vivencia y hecerla nuestra hasta cierto punto a través de tu narración. Yo me doy por más que satisfecha, creo que ya soy muy mayor para cambiar de aires. Como consuelo me queda que los que lo consigan lo cuenten!! ;)
Besos!!
Sist, yo misma estoy sorprendida. Lo cierto es que cuando comencé este blog, me prometí a mí misma ser lo más ordenada posible. Ir retrocediendo en el tiempo poco a poco...no ir dando saltos como un canguro loco...Pero también es cierto que esto es para mí una especie de deuda que jamás saldé...y tango las puntas de los dedos llenas de tinta, así que...
Sí, será interesante comparar nuestros respectivos recuerdos. Wapa.
Arian, corazón, pronto nos pondrás los dientes largos tú misma, así que no siento la menor compasión, jajaja...
Espero saber compartir estos recuerdos míos lo mejor posible.
Un beso enorme.
Hola a la dueña de este blog y estos dos textos sobre indonesia. Te escribo para decirte que yo estuve tam´bién cuando era un niño allí del 82 al 85. Hemos leido algunos hermanos y hermanas mios esto y nos hemos acordado de cosas de aquella epoca, sobre todo ellos, ya que yo solo tenía de 2 a cinco años.
Soy de la familia que tenía 7 hijos e hijas no se si te acordarás de nosotros.
Si quieres escribe un email a franpermu@hotmail.com
HOLA "MINA. MI NOMBRE ES JUAN. SOY EL HERMANO MAYOR DE FRANCISCO, EL ULTIMO QUE SE HA DIRIGIDO A TI EN ESTA PAGINA. FUI YO QUIEN ENCONTRO ESTA HISTORIA. UN DIA PUSE LA ENTRADA "BUKIT DATUK" Y ME ENCONTRE CON TU HISTORIA. SOLO DECIRTE QUE ME HE EMOCIONADO, CONFORME CONTABAS TUS VIVENCIAS EN INDONESIA YO LO IBA TRASLADANDO A MI EXPERIENCIA. EL VIAJE, LA ESTANCIA, LOS PROFESORES -JUAN, ENMA, ANDRES, SANTIAGO...-, EL INDOCATER, LAS FIESTAS EN LO QUE LLAMABAMOS LA PLAZA DE ESPAÑA -AHI VIVIAMOS NOSOTROS EN EL Nº BB46P-. ES INCREIBLE. HABLANDO CON MI HERMANA MAYOR, MILA, CREO SABER QUIEN ERES. ME GUSTARIA QUE CONTACTARAMOS, ASI COMO CON ATRA GENTE QUE ESTUVO EN INDONESIA. MI PARDE ERA JUAN PEREZ HOLGADO-DEGRACIADAMENTE FALLECIÓ HACE TRES AÑOS-. BUENO, NO QUIERO ABURRIRTE, UN SALUDO.
Hola MINA, buscando en la red referencias al pasado, nos hemos encontrado muy gratamente con este delicioso texto escrito, a nuestro entender, con bastante nostalgia y añoranza, pues esa ha sido la sensación que hemos recibido al leerlo, la descripción que realizas se asemeja en gran medida a la descripción que haríamos. Bueno situémonos, nosotros somos un matrimonio recién casado, en aquel entonces, y sin niños que también se nos ocurrió, al igual que a tu padre, irnos a ese precioso país en busca de aventura, trabajo y a disfrutar lo que pudiéramos, por ello y en unión con otros matrimonios sin hijos y solteros/as tratábamos de pasarlo lo mejor posible acudiendo u organizando todas las fiestas que pudiéramos nosotros éramos y somos los que vivíamos justo enfrente del supermercado INDOCATER en el último de los chalecitos BQ24 ya sabes quienes somos Carmiña(la Bailarina que se atrevió a bailar indonesio) y José M.
Nosotros en realidad estamos tratando de situarnos para reconocerte pero no lo logramos no nos importaría mantener contacto contigo y con otros de aquellos que estuvimos en Dumai
Un fuerte saludo
Hola a todos, yo también estuve en indonesia, no me acuerdo de vosotros, si de los profesores. Yo sólo estuve 6 meses porque suspendí (gracias a Dios), aunque me encantaría poder revivir aquellos meses, que ahora recuerdo con nostalgia.
Mi padre es Alejandro Duque, no recuerdo el número de la casa, yo me llamo Alicia y mi hermana Laura. Somos de Madrid, llegamos a Bukit Datu en Enero del 83 y nos fuimos en Junio, después mi padre tuvo un accidente en la refineria y al mes siguiente de venirnos nosotros regreso él. Si alguien se acuerda de mi, y si no os acordáis dá igual, me encantaría poder contactar con vosotros.
Un beso para todos.
Hola a todos:
Yo también estuve en bukit datu, me ha sorprendido encontrarme con gente de mi pasado que tenia casi olvidado, y me ha entrado la nostalgia, no se quien soy o al menos no lo recuerdo, mi nombre es Alicia y tengo una hermana, Laura, mi padre trabajaba en la refineria, Alejandro Duque, yo sólo estuve 6 meses, por culpa de los estudios. Fuimos en enero del 83 y regresamos a Madrid en junio.
Di alguien se acuerda de mi, o quiere que recordemos juntos esa vivencia, mi email es alicia66@ono.com.
Recuerdo que tenía muchos amigos y nunca volví a tener contacto, me acuerdo de un tal Jose Vicente que vivía en Madrid.
Besos a todos.
Hola Minna, mi nombre es Laura Duque, mi hermana Alicia y mis padres estuvimos también allí de enero de 1983 a junio 1983 mi padre estuvo un mes más pero tuvo allí un accidente y también volvió a España con nosotras. Mi hermana que ahora tiene 39 años (yo 37) encontró tu página y realmente nos ha emocionado mucho es leer nuestros propios sentimientos y en boca de otra persona y leer muchas cosas que has sentido y nunca has contado. Yo la verdad en rasgos generales fue una gran experiencia y tengo gratos recuerdos, la obra de teatro Eloisa está debajo de un almendro (mi hermana era la vieja) las fiestas en las casas, los partidos de baloncesto, ir a casa del médico que tenía unos monos es que no me acuerdo ahora como se llamaba. Bueno lo que todos decimos me encantaría volver a ver a gente de Dumai mi e-mail es laura_toronto69@hotmail.com. Kisses a todos
Hola yo tambien estuve alli !!! y todos mis hermanos. Nosotros viviamos en el BB.80P mi padre se llama Jose Manuel Rodriguez Rodriguez aunque todo el mundo lo conoce como Jorge. Fijate yo tambien estaba buscando algo como alguna foto de "La colina del tigre" que es lo que significa bukitdatu en indonesio y jajajaja he encontrado algunos compis!!.
Seguro que vuestros padres trabajaban para "Tenicas Reunidas o Centunion" empresas que llevaron a cabo el "hidrocracking" (proyecto en cuestion que hicieron) de la isla de Sumatra todavia me acuerdo de la direccion que poniamos en las cartas.
Familia Rodriguez p.o. Box 80
Dumai - Riau - Sumatra Indonesia.
o no os acordais?
Saludos seguiremos en contacto.
Hola a todos!!!
Parece mentira que despues de tantos años, y como nos ha pasado a todos, por casualidad, nos hayamos encontrado.
Soy Rocío Flores y yo también estuve viviendo en Dumai con mi familia.
Mi casa era la BB48P, y estaba en lo que nosotros llamabanos "La Plaza de España"
Somos 2 hermanos, Toni que por aquel enconces tenía 5 años, y yo que tenía 7.
Os dejo mi dirección de correo, para que podamos ponernos en contacto.
dumai82-84@hotmail.com
Un beso a todos!!
nosotros tambien estuvimos alli, eramos tres hermanas begoña, yolanda y susana,que hizo la comunión alli.yolanda fue la protagonista de la obra eloisa esta debajo de un almendro.viviamos en el BB30P,SI OS ACORDAIS DE NOSOTRAS CONTESTARNOS
HOLA A TODOS.SOY YOLANDA RUESGAS.ACABO DE DESCUBRIR LA PAGINA Y ME HE LLEVADO UNA GRAN SORPRESA.YO TAMBIEN ESTUBE EN DUMAI VIVIENDO CON MI FAMILIA.FUI AL COLEGIO CON LOS PROFESORES JUAN,ENMA Y ANDRES.CON ESTE ULTIMO HICIMOS LA OBRA "ELOISA ESTA DEBAJO DE UN ALMENDRO".YO ERA ELOISA.RECUERDO EL PAPEL DE TIA CLOTILDE QUE TAMBIEN ERA MUY LARGO COMO EL MIO.NO SE COMO FUIMOS CAPACES DE RECORDAR TODO EL TEXTO.ME ACUERDO DEL CONSERJE (HASSAN)EL DIA QUE NOS ENSEÑO UNA IGUANA A LA ENTRADA DEL COLEGIO.TAMBIEN RECUERDO LA COMUNION DE MI HERMANA LA PEQUEÑA (SUSANA)EN DUMAI CON UN GRUPO DE NIÑAS QUE TAMBIEN VIVIAN ALLI.AL LLEGAR A ESPAÑA DESPUES DE LOS 2 AÑOS QUE PASAMOS EN INDONESIA , ME COMPRE EL LIBRO DE LA OBRA, QUE AUN CONSERVO CON CARIÑO.BUENO , AQUI OS DEJO MI DIECCION DE CORREO: YRUESGAS@GMAIL.COM
Hola!! Me llamo Carolina Morales y yo también viví allí. Llegué en enero del 83 y regresé a España en agosto del 84. Sin duda, toda una experiencia que siempre he procurado mantener en mi memoria gracias a una infinidad de fotografías que hizo mi padre, Juan Morales. Aunque yo era pequeña, (4-5 años) fue algo impactante y lo recuerdo con muchísimo cariño.
Yo me acuerdo de much@s niñ@s con los que jugaba: Irene, Susana, Patricia, Aranxa y Javi, etc...
Me encantaría volver algún día y visitar Dumai y el Bukit Datuk, así como Bali, Singapore, Hong Kong...
Bueno, saludos a todos!!
Publicar un comentario en la entrada
<< Home